CHARLAS CON BEATRIZ Un sitio para Poetas

Bienvenido
Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Palabras claves

Nelida  paisajes  otoñales  moni  poetrix  aromas  poemas  

Últimos temas
» Quien dijo que los sueños o existen
Hoy a las 2:12 pm por Hulusi

» No debí poner mis ojos
Ayer a las 2:52 pm por Hulusi

» Una plegaria con el corazon
Ayer a las 2:44 pm por Hulusi

» "POEMA DE LA DESPEDIDA" RECITADO. DE JOSÉ ÁNGEL BUESA carlos eduardo Julian carlos eduardo Julian
Sáb Abr 22, 2017 9:49 pm por Admin

» Ovillejos del trabajador
Sáb Abr 22, 2017 5:37 pm por Admin

» El conejo amarillo
Sáb Abr 22, 2017 12:22 pm por Admin

» 22 DE ABRIL “Día de la tierra”Con amor,FELIZ DÍA"
Vie Abr 21, 2017 9:45 pm por Admin

» Es la niebla
Jue Abr 20, 2017 7:31 pm por Admin

» Junto a la ventana
Jue Abr 20, 2017 7:28 pm por Admin

Abril 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

Calendario Calendario

Compañeros

Crear foro

Foroactivo en Facebook Pagina Foroactivo en Facebook YouTube de ForoactivoTV Foroactivo en Twitter

Nuevo miembro: Rosalways

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 35 el Dom Abr 10, 2016 7:16 pm.
Bienvenidos a compartir su poesía
anuncios

    No hay anuncios disponibles.

    Música de fondo

    ***Haykú***

    Mar Feb 21, 2017 11:29 pm por Admin




    El mirlo blanco
    Es temporal su nido
    Trinos y cielo

    Nélida Moni


    Comentarios: 1

    Haykú ... los libros...

    Lun Feb 27, 2017 3:01 pm por Admin

    " />


                                                                                                                           
    Abriendo libros
    mágicas son las rutas
    ¡Cuántos paisajes!


    [ Lectura completa ]

    Comentarios: 1

    ¡¡¡Senryu!!!

    Vie Mar 10, 2017 1:29 pm por Admin

    " />


    Rayito oro
    filtrado en la glorieta
    Tibios los nidos


    Comentarios: 1

    Contemplación ¿poetrix?

    Mar Mar 14, 2017 10:23 am por Admin

    " />

    Contemplación
    Dos asombros absortos
    Fueron más allá de la nube
    Bebiendo bellas estrellas



    Comentarios: 0

    ....SENRYU....

    Miér Mar 29, 2017 8:35 am por Admin



    ¡Tan, tan, absorto!...
    ¿Atrapa la pintura?
    “Buena la obra”
        Nélida Moni                                              


    Comentarios: 1

    Pensamientos

    Miér Mar 29, 2017 3:55 pm por Admin



    Comentarios: 3

    Te sueño_Poesía japonesa (Somonka)

    Sáb Abr 01, 2017 11:20 pm por Hulusi



    Poesía japonesa (Somonka)
    Te sueño

    Sueño contigo
    corriendo de tu mano
    por denso bosque
    tallando en cada árbol
    tu nombre con el mío.


    También te sueño
    sobre alfombra de hierbas
    contando estrellas
    rozando sutilmente
    tu mano y tus cabellos.



    By

    §°Ealaíontóir°Fileata°Aidrean°§


    [ Lectura completa ]

    Comentarios: 1

    Silencio y niebla_Poesía japonesa (Sedoka)

    Sáb Abr 01, 2017 11:24 pm por Hulusi




    Poesía japonesa (Sedoka)

    Silencio y niebla



    Rompe el silencio
    el ulular del búho
    los grillos hacen eco...
    Vuelve la calma
    la niebla cubre el bosque
    mi alma se humedece.


    §§§§§§§§


    By


    §°Ealaíontóir°Fileata°Aidrean°§


    [ Lectura completa ]

    Comentarios: 1

    Poema del renunciamiento.

    Miér Abr 19, 2017 12:06 am por Admin



    Comentarios: 0


    ....HOY LEYENDA

    Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

    ....HOY LEYENDA

    Mensaje por Admin el Jue Jul 10, 2014 8:24 am

    El regalo de los Antepasados







    (#ff9933]]Leyenda Mapuche)      

    Antes de que los Mapuches descubrieran como hacer el fuego, vivían en grutas de la montaña; a las que llamaban "casa de piedra".

    Temerosos de las erupciones volcánicas y de los cataclismos, sus dioses y sus demonios eran luminosos. Entre estos, el poderoso Cheruve. Cuando se enojaba, llovían piedras y ríos de lava. A veces el Cheruve caía del cielo en forma de aerolito.

    Los Mapuches creían que sus antepasados revivían en la bóveda del cielo nocturno. Cada estrella era un antiguo abuelo iluminado que cazaba avestruces entre las galaxias.

    El Sol y la Luna daban vida a la Tierra como dioses buenos. Los llamaban Padre y Madre. Cada vez que salía el Sol, los saludaban. La Luna, al parecer cada veintiocho días, dividía el tiempo en meses.

    Al no tener fuego, porque no sabían encenderlo, devoraban crudos sus alimentos; para abrigarse en tiempo frío, se apiñaban en las noches con sus animales, perros salvajes y llamas que habían domesticado.

    Tenían horror a la oscuridad que era signo de enfermedad y muerte.

    En una de esas grutas vivía una familia: Caleu, el padre, Mallén, la madre y Licán, la hijita.

    Una noche, Caleu se atrevió a mirar el cielo de sus antepasados y vio un signo nuevo, extraño, en el poniente: una enorme estrella con una cabellera dorada.

    Preocupado, no dijo nada a su mujer y tampoco a los indios que vivían en las grutas cercanas.

    Aquella luz celestial se parecía a la de los volcanes, ¿traería desgracias?, ¿quemaría los bosques?. Aunque Caleu guardó silencio, no tardaron en verla los demás indios. Hicieron reuniones para discutir que podría significar el hermosos signo del cielo. Decidieron vigilar por turno junto a sus grutas.

    El verano estaba llegando a su fin y las mujeres subieron una mañana muy temprano a buscar frutos de los bosques para tener comida en el tiempo frío.

    Mallén y su hijita Licán treparon también a la montaña.

    -Traeremos piñones dorados y avellanas rojas -dijo Mallén.

    -Traeremos raíces y pepinos del copihue -agregó Licán

    La niña acompaño otras veces a su madre en estas excursiones y se sentía feliz.

    -Vuelvan antes de que caiga la noche -les advirtió Caleu.

    -Si nos sorprende la noche, nos refugiaremos en una gruta que hay allá arriba, en los bosques -lo tranquilizó Mallén.

    Las mujeres llevaban canastos tejidos con enredaderas. Parecía una procesión de choroyes, conversando y riendo todo el camino.

    Allá arriba había gigantescas araucarias que dejaban caer lluvias de piñones. Y los avellanos lucían sus frutas redondas, pequeñas, rojas unas, color violeta y negras otras, según iban madurando.

    No supieron cómo pasaron las horas. El Sol empezó a bajar y cuando se dieron cuenta, estaba por ocultarse.

    Asustadas, las mujeres se echaron los canastos a la espalda y tomaron a sus niños de la mano.

    -¡Bajemos, bajemos! -se gritaban unas a otras.

    -No tendremos tiempo. Nos pillará la noche y en la oscuridad nos perderemos para siempre -advirtió Mallén.

    -¿Qué haremos entonces? -dijo la abuela Collalla, que no por ser la más vieja, era la más valiente.

    -Yo sé donde hay una gruta por aquí cerca, no tenga miedo, abuela -dijo Mallén.

    Guió a las mujeres con sus niños por un sendero rocoso. Sin embargo, al llegar a la gruta, ya era de noche. Vieron en el cielo del poniente la gran estrella con su cola dorada.

    La abuela Collalla se asustó mucho. -Esa estrella nos trae un mensaje de nuestros antepasados que viven en la bóveda del cielo -exclamó.

    Licán se aferró a las faldas de su madre y lo mismo hicieron los demás niños.

    -Vamos, entremos a la gruta y dormiremos bien juntas para que se nos pase el miedo -dijo Mallén.

    -Eso sería lo mejor, murmuró Collalla, temblorosa.

    Ella conocía viejas historias, había visto reventarse volcanes, derrumbarse montañas, inundarse territorios, incendiarse bosques enteros.

    No bien entraron a la gruta, un profundo ruido subterráneo las hizo abrazarse invocando al Sol y la Luna, sus espíritus protectores.

    Al ruido siguió un espantoso temblor que hizo caer cascajos del techo de la gruta. El grupo se arrinconó, aterrorizado.

    Cuando pasó el terremoto, la montaña siguió estremeciéndose como el cuerpo de un animal nervioso.

    Las mujeres palparon a sus hijos, no, nadie estaba herido. Respiraron un poco y miraron hacia las boca blanquecina de la gruta: por delante de ella cayó una lluvia de piedras que al chocar echaban chispas.

    -¡Miren! -gritó Collalla. ¡Piedras de luz! Nuestros antepasados nos mandan este regalo.

    Cómo luciérnagas de un instante, las piedras rodaron cerro abajo y con sus chispas encendieron un enorme coihue seco que se erguía al fondo de una quebrada.

    El fuego iluminó la noche y las mujeres se tranquilizaron al ver la luz.

    -La estrella con su espíritu protector mandó el fuego para que no tengamos miedo -dijo la abuela Collalla riendo.

    Niños y mujeres también rieron, aplaudiendo el fuego.

    El grupo silencioso contempló las llamas como si fueran el mismo Padre Sol que hubiera venido a acompañarlas.

    Se sentaron junto a la gruta, oyendo crepitar las llamas como música desconocida.

    Al rato, llegaron los hombres desafiando las tinieblas por buscar a sus niños y mujeres.

    Caleu se acercó al incendio y cogió una llama ardiente; los otros lo imitaron y una procesión centelleante bajó de los cerros hasta sus casas.

    Por el camino iban encendiendo otras ramas para guiarse.

    Al otro día, oyendo el relato de las piedras que lanzaban chispas, los indios subieron a recogerlas y al frotarlas junto a ramas secas lograron encender pequeñas fogatas.
     
    Habían descubierto el pedernal. Habían descubierto cómo hacer el fuego.

    Desde entonces, los Mapuches tuvieron fuego para alumbrar sus noches, calentarse y cocer sus alimentos.


    Del Folklore Argentino | Agua de Oro | La Azucena | La Algarroba | El Benteveo | El Cacuy | El Caldén Solitario | Cantuña y el Atrio de San Francisco | El Cardenal | El Cardo | El Ceibo | La Cruz de los Milagros | La leyenda del Chajá | El Chingolo | El Girasol | El Guaimi-Mgüe | El junco | El Príncipe Coniyara | El Salto del Guairá | El Sol Rojo | El Viento Zonda | Gallo de la Catedral | La Flor de Lirolay | Los Monitos | La piedra movediza de Tandil | La Isla del Tabaco | La Mandioca | El sapo | La Tijereta | El tigre negro | El Mainumbí y El Curucú | El Puente del Inca | La Virgen del Valle | El Yassí - Yateré | El Camoatí | El Cristo de las Mieles | Guanina y Sotomayor | El Irupé | La capilla del Cristo | La Gruta de Oro | Los Aluxe | La Xtaba | El Haninco | El Chom | El Cocay | El Mayab | El pájaro dziú | Kaá - Yerba mate | La leyenda del Sol y la Luna | Cuando el tunkuluchú canta... | Huitzilopoxtli | La boda de la xdzunuúm | La Casa del Trueno | La Leyenda del Maíz | La Llorona | El origen de los ríos chaqueños | La Piel del Venado | La Vainilla | Los Primeros Dioses | Leyenda de los Temblores | Los xocoyoles | El Mole Poblano | La Leyenda del Murciélago | Los Colosos de Tierra del Fuego | La Gran Inundación | La Cueva de los Tué-Tué | Los Loros Disfrazados | Los Dioses de la Luz | Domo y Lituche | El Caleuche | El Inicio del Mundo | El Millalobo | El Origen del Calafate | El Quebracho Colorado | El Rey de los Guanacos | El Tatú y su Capa de Fiesta | El Trauco | Historia de la Montaña que truena | Kamshout y el otoño | Kamshout y el Otoño | El Timbó o Pacará | La Tirana | El regalo de los Antepasados | Leyendas Mapuches | Los Onas y la Luna | Los Siete Exploradores | El Velo de la Novia | Tentén - vilu y Coicoi - vilu | Yincihaua

    Agatha Christie | Angel Balzarino | Mario Benedetti | Bioy Casares | Ray Brádbury | Gabriel García Márquez | Juan Bosch | Hp. Lovecraft | Augusto Monterroso | Manuel Mujica Láinez | Silvina Ocampo | Edgar Allan Poe | Carlos Fuentes | Rafael Menjivar | Norman Cruz | Mario Echeverría Baleta | Narrativa: Provincias Argentinas | Leyendas



    Relief 2.0 | Sociedad de la Información | Ciudades Virtuales | BibliotecasVirtuales.com
    [/size]
    avatar
    Admin
    Admin
    Admin

    Mensajes : 515
    Fecha de inscripción : 22/02/2014

    http://beatriz.foroargentina.net

    Volver arriba Ir abajo

    Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

    - Temas similares

     
    Permisos de este foro:
    No puedes responder a temas en este foro.